“Yo tenía SIDA pero se me quitó”: prostituta de Maracaibo

La sirena del autobús de la ruta Pomona ,sur de Maracaibo,diariamente despierta a “Yolanda” (nombre que se utilizará para proteger su identidad) a las 7 de la mañana. Una “enjüagadita” de boca para su higiene bucal, tres pastelitos de papa con queso y una malta la sustentarán en la larga jornada que le espera: vender su cuerpo en el centro de la capital zuliana.




